La primera…, la innombrable.

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Es otra noche cualquiera en mi pequeño estudio.

El aire huele a farolas de mar salada, a asfalto seco y a estrellas apagadas.

Nyarla, mi compañera felina, ronronea acurrucada a mis pies. Hace frío, pero no molesta.

El collage se completa con el Casta Diva de la Callas, ahora sólo debo invocarlas y ellas vendrán….

 

I

MUSAS ESQUIVAS

Siempre buscando….. siempre esperando… siempre en camino……..

Llegan en forma de nostalgias,

de verdades y sentencias 

…..de quimeras y mentiras.

Embaucadoras y exquisitas…

Con el tiempo sabias

pero escurridizas…

 

Me hablan en sueños…. en visiones….. en recuerdos….

Me condenan a ensoñaciones imposibles,  pero me curan el alma.

Ellas son veleta de inspiración y armonía,

no se siempre interpretarlas,

maúllan a las nubes entre alas de sirenas.

Ellas sonreirán,

sentadas sutilmente en algunas flores coloridas,

mientras entonan armonías hipnotizantes,

que me abruman de sensaciones  desconocidas,

entre sonidos y notas danzantes,

a veces, entre gritos punzantes…..

me hablan desde las raíces más profundas,

de robles olvidados,

en bosques que ya no existen…

 

Mi gata Nyarla me mira con desgana, quiere salir al balcón, le abro pero se queda dentro porque hace viento. Se acurruca como una bolita a mi lado y sigue ronroneando.

Parece que la invocación ha surtido efecto, ha aparecido Ella. Somos viejas conocidas, pero se había tomado unas vacaciones. No he sido consciente hasta hoy de lo mucho que la he echado de menos.

 

II

ELLA

Ella es vieja y nueva…

Es un espíritu libre, sin miedos ni desganas…

Sin ataduras, ni quimeras…

Asesina de tabús y exorcista de convencionalismos…

 

 Inventora de la demolición de torres con princesa… “Baja de tu torre, no esperes a que venga tu príncipe azul. Cursos de rapel a distancia: apúntate y te regalamos el arnés”.

Tenía grandes ideas, fueron momentos hermosos y su vuelta me da mucha alegría.

No me atreví a preguntar donde había estado… son muy suyas….

 

III

SIGUE SIENDO ELLA

Ha salido de la esquina de mi ventana,

como un susurro de invierno,

como una sombra inesperada,

como un ser del averno…

 

Canta notas sin sentido….

con un arpa hecha de bigotes de gatos blancos,

canciones de latidos sarcásticos,

de corazones henchidos de ironías,

de almas burlescas y sardónicas.

 

Le acompaña una extraña capa carmesí…..su rostro es nieve de invierno, su pelo: noche sin estrellas, con unos grandes ojos azules, casi grises.  Nos conocemos tanto que ya no me sorprenden sus melodías mordaces.

Apenas se acerca a mí, sigue suspendida en la esquina del techo de mi habitación, me brinda una  sonrisa desde la distancia y sigue tocando el arpa. No hablamos, pero no nos hace falta.

La observo… y ella a mí.

Viene con las travesuras, con las palabras incisivas, con los versos ensangrentados, con las poesías más puras y diáfanas de mentiras…

 

IV

ELLA ES ELLA

Es la luciérnaga del pozo infinito,

la brizna de verde en la estepa helada,

la flor que guarda su color en invierno,

la hoja que se mantiene abrazada a su árbol en la ventisca……

Es dolor y valor,

es miedo y fuerza…..

Es vida rodeada de muerte….

Es la menudencia del todo,

entre la más absoluta y tenaz nada.

 

No se la puede invocar ni llamarla por su nombre, puesto que éste se olvidó entre los eones cósmicos de la eternidad…

Ella es mi madre, mi hermana , mi hija y mi amiga….. Eres tú y soy yo….siempre está ahí, aunque no la vea, su melodía me susurra al oído cánticos de esperanzas en tiempos oscuros.

Ya llega otra canción, y canta su letra entre los bailoteos de su capa rojiza:

 

V

CANCIONES

Moldea la luna un cielo extraño,

Envolviéndolo todo……,

tan ajeno y tan lejano.

 

Esclarecedoras las estrellas en su tintineo,

auguran cambios….Llevan luces de emergencia…

Yo las oigo….

Y ella también.

 

Como tambores de guerra,

como ritos tribales,

como danzas ancestrales,

como  grita la Tierra….

 

 Ella ríe, sabe porque está ahora aquí…. Me confiesa que tenía ganas de venir.

Dispara una flecha azul que se queda clavada en mi cuaderno y se transforma en pluma que escribe:

Me cuentan las rosas del balcón que añoran ver mariposas y me piden desconsoladas que las lleve al campo….

Sonrío y medito…. “….. Sacar a pasear a las plantas……”.

Mi vieja amiga trae consigo un nuevo libro de exorcismos, de versos, de hechizos,  de ideas, de magias, de rimas y pociones…

 

VI

ESCENARIOS

Vuelan las raíces del sauce.

Lucen las amapolas nocturnas.

Bailan las piedras del rio.

Caminan estrellas  diurnas.

 

Caracolas de vientos,

huellas en arenas de oros blancos,

olas amuralladas de espumas dulces,

escenario de sus cantos.

 

Golondrinas de invierno….. que maúllan a una luna ciega,

Mares de lágrimas olvidadas.

La fría espuma de las olas, dibuja risas en la arena…

Se pueden escuchar con claridad si miras fijamente al horizonte, con los ojos cerrados…

 

VII

 VERSOS NUEVOS PARA UNA VIEJA POCIÓN

Se posa el rey astro sobre una mano descarnada de ira,

hasta que cada puntiaguda aguja de un silicio silencioso

apunta hacia la muerte de una extraña tormenta.

 

Nace un sol con cara de luna desde cada dedo,

de la muñeca surge una raíz henchida de sangre nueva,  dulce y aromática,

que riega un jardín repleto de romeros y tomillos.

De las espinas viejas y muertas hará, con la otra mano, un caldero de olvidos,

donde no cabrán más lágrimas, pues rebosará de estas

 y lo aliñara con viejos filos oxidados…. guardará sus empuñaduras.

 

Hilará un fino vestido de tul,

que arderá en una hoguera de solsticios,

convirtiendo las llamas rojas en verdes juncos.

Y tras el alumbramiento de la paz,

descansará reposando sobre la cabellera de Selene,

para que cuando amanezca el sol sea el sol,

y su luna siga dormida.

 

No hay heridas tras renacer,

las cicatrices son tatuajes de vetustez,

las sonrisas son menos amplias y más sinceras,

las miradas menos intensas pero más atentas,

los latidos…más lentos…. pero más tenaces.

 

Nuevos filos para las viejas empuñaduras.

Acordes desconocidos para antiguas melodías.

Caminos inexplorados para remotas sendas.

Insólitas armaduras para guerras ya ganadas.

 

Antes de irse y como una ráfaga de viento frío, Ella me susurró el título de un cuento que quería regalarme, y afirmó con voz suave pero firme “- … procura estar a la altura de tu gata…”, para a continuación dejar escrito en mi tímpano: “Los orígenes de Nyarla”.

Sin más Ella desapareció, dejándome el cuaderno lleno de los versos que humildemente expongo, cuando lo releo y reviso no sé muy bien que pensar…no me atrevo a cambiar ni una sola de sus palabras, tal solo un intenso sabor de inspiración insana, de locura transitoria, de adoración por su lira y de agradecimiento por su visita.

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1 Respuesta

  1. Euse dice:

    “Puntiaguda aguja de un silicio silencioso” … ¡Qué bueno! ¿Por qué no se me habrá ocurrido a mí? Dijo Beethoven dando un manotazo sobre el borde de su palco al escuchar una de las piezas de Bach. Eso mismo digo yo.

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